Competencia de pitch definirá los proyectos de estudiantes de ciencias que avanzarán a Despega Usach
La competencia no solo definirá los proyectos que avanzan, sino que también visibiliza el trabajo de estudiantes de la Facultad de Ciencia y la Facultad de Química y Biología, que están transformando ideas científicas en propuestas con impacto real.
El próximo 8 de octubre se realizará la competencia final de Bootcamp Science Up 2026, iniciativa organizada por el Consorcio Science Up. Durante la jornada, estudiantes de la Facultad de Ciencia y la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile presentarán sus proyectos ante un jurado, que definirá cuáles serán las mejores iniciativas de cada facultad que avanzarán directamente a la semifinal de Despega Usach.
La actividad será el cierre de un proceso formativo que comenzó el 8 de septiembre y que contempló talleres prácticos y mentorías online con egresados y egresadas vinculados con la innovación y el emprendimiento. En total, participaron 19 estudiantes de distintas carreras y programas de postgrado de ambas facultades, con diferentes niveles de experiencia e intereses en estas áreas.
Durante los talleres, Franco Lisboa Coñomán, gestor tecnológico de la Facultad de Ciencia, introdujo a las y los participantes en contenidos relacionados con el desarrollo, la protección y la valorización de ideas, además de la identificación de problemas y oportunidades.
“Dos errores frecuentes en innovación son no validar ni definir correctamente el problema y las oportunidades que este presenta; y luego no valorizar esas oportunidades para definir la solución. Con estos talleres buscamos que los estudiantes, desde el inicio, logren evitar estas trampas, que son las más comunes al emprender”, explicó el profesional, quien tiene una basta trayectoria como inventor y emprendedor.
El proceso reunió a estudiantes que se encontraban en distintas etapas de desarrollo de sus propuestas. Mientras algunas y algunos participantes llegaron con proyectos surgidos en sus carreras, otros se incorporaron con ideas todavía en exploración y con el interés de adquirir herramientas para avanzar en innovación y emprendimiento; pero también quienes sin conocer el área, se integraron para explorarlo.
“Fue súper entretenido, me sentí súper cómoda, porque me hizo hablar con los pares. Conocí las áreas de las otras personas, sus proyectos, me interesaron bastante algunos. Me gustó que fuera bien didáctico, no solo hablar”, comentó Martina Molina, estudiante de segundo año de Astrofísica con mención en Ciencia de Datos.
Por otro lado, está Alexandra Rojas, estudiante de Licenciatura en Química, quien participa en un proyecto orientado al desarrollo de una solución antibacteriana para superficies hospitalarias. Según explicó, los contenidos abordados le permitieron revisar la forma en que el equipo estaba planteando su propuesta.
“Estamos pensando el proyecto desde una solución más que desde el problema, pero ahora quiero ahondar mucho más en este último para poder enfrentarlo de distintas maneras y ver más opciones que la que teníamos pensada”, comentó.
Valeria Burgos, estudiante de Bioquímica, llegó junto con sus compañeras con una propuesta surgida en el curso Formulación y gestión de proyectos científicos: “Ahí nació nuestra idea de esto del orujo de la uva. Se lo presentamos a la profesora, le planteamos nuestra idea y nos dijo que estaba súper buena y que deberíamos postular”, relató.
La Dra. Daniella Utz Sáez, gestora tecnológica a cargo de la Unidad de Desarrollo e Innovación Tecnológica de la Facultad de Química y Biología, valoró la participación de estudiantes que previamente habían abordado contenidos de innovación y transferencia tecnológica en un curso electivo impartido por ella: “Me agradó bastante que haya estudiantes que provienen de los ramos que yo he estado impartiendo. Ya se ve su iniciativa, porque pasaron por un electivo también sobre estos temas”, explicó.
Los equipos también participaron en mentorías online con 12 egresados y egresadas vinculados con distintas áreas de la innovación y el emprendimiento. Entre las mentoras estuvo Paula Valdebenito, egresada de Ingeniería Matemática y CEO de Matefriendly, quien valoró el compromiso social presente en los proyectos desarrollados por las y los estudiantes:
“Lo que más me llamó la atención fue la fuerte vocación de servicio de las y los estudiantes y cómo esta se refleja en el propósito de su proyecto. Se percibe muy presente el sello Usach: una mirada comprometida con el entorno, con sentido social y con el interés genuino de generar un impacto positivo más allá de lo académico”, señaló.
Valdebenito también destacó que las propuestas buscaran responder a necesidades concretas.
“Me pareció muy valioso que el propósito estuviera tan marcado desde el inicio. No se trataba solamente de desarrollar una buena idea, sino de buscar una solución que respondiera a una necesidad real y pudiera aportar concretamente a las personas. Esa combinación entre conocimiento, compromiso y propósito fue, para mí, uno de los aspectos más destacables de la interacción”.
Actualmente, los equipos trabajan en el desarrollo de sus proyectos y en la preparación de las presentaciones que realizarán ante el jurado. La competencia del 8 de octubre definirá cuáles serán las iniciativas seleccionadas para representar a cada facultad en la semifinal de Despega Usach.
Para Franco Lisboa, el valor del proceso no se limita al resultado de la competencia, sino también a las herramientas que las y los estudiantes podrán aplicar en futuros proyectos:
“Incluso si detectan que el problema no tiene alto impacto, se van a quedar con las herramientas suficientes para que la próxima vez que identifiquen un problema sean capaces de decir: ‘Creo que ahora sí encontré en algo’”, señaló.







